Publicado el 08-06-2013 – Diario de Las Americas
Por Ralph Rosado

Como un nativo de Miami que ha dedicado toda su vida adulta a mejorar nuestra comunidad, creo que nuestras ciudades deben crear un entorno favorable para el desarrollo económico sostenible a largo plazo.

Las ciudades pueden y deben desempeñar un rol activo para promover el desarrollo económico, en beneficio de nuestros residentes y negocios grandes y pequeños por igual. De hecho, ninguna ciudad está mejor preparada para apoyar estos esfuerzos que la ciudad de Miami, la ciudad más grande, más reconocida, más poblada y más céntrica de Miami-Dade. Miami es fundamental para los esfuerzos de nuestra región en cuanto a desarrollar un fuerte clima de negocios, generar empleos bien remunerados, reducir el desempleo, incrementar la clase media, disminuir la delincuencia y crear un camino para la sostenibilidad fiscal para las generaciones venideras.

Tal vez, ningún economista moderno es más ilustrativo del potencial fiscal de los gobiernos municipales que el profesor de Harvard Business School, Michael Porter. Su trabajo identifica las formas en que las unidades gubernamentales de todos los tamaños – desde las naciones a las urbanizaciones – pueden hacer el mejor uso de sus ventajas competitivas para ayudar al sector privado a crear puestos de trabajo. Inspirado en su trabajo, presento a continuación algunas de mis sugerencias de cómo la ciudad de Miami puede jugar un papel fundamental en el desarrollo económico local.

Invertir en la infraestructura de tránsito y transporte. Trabajando en conjunto con los socios estatales y federales, la ciudad tiene una posición única para tomar la iniciativa en hacerse un lugar eficiente para hacer negocios.

Recopilar y presentar los datos de demanda del mercado. A diferencia de la mayoría de los suburbios, las ciudades centrales son a menudo desatendidas por los minoristas, las tiendas de comida, y los proveedores de servicios financieros. La demanda agregada acumulada de una serie de bienes y servicios es considerable. Presentando proactivamente la data a franquicias potenciales puede ayudar a crear puestos de trabajo locales y estimular la reinversión en las urbanizaciones desfavorecidas.

Aumentar la disponibilidad de terrenos vacíos. Montar grandes parcelas en lugares estratégicos suele ser muy complejo, costoso y arriesgado para muchas empresas privadas. Las ciudades, por el contrario, a menudo acumulan pequeñas parcelas, prácticamente inutilizables por abandono o compra directa. Miami debe identificar y poner a disposición sus diversas propiedades municipales tras un proceso público.

Simplificar las regulaciones de la ciudad y reducir los costos. Regulaciones excesivas pueden retrasar todo, desde la colocación de un toldo hasta la construcción de una nueva sede corporativa.

Aumentar las patrullas policiales en lugares comerciales y residenciales, de modo que los propietarios de negocios y clientes se sienten más seguros a la hora de hacer negocios.

Trabajar de cerca con la junta escolar y las universidades locales para garantizar que los cursos para los estudiantes de todas las edades preparen a los residentes y sus hijos para futuras bien remuneradas.

Apoyar las actividades y organizaciones de la zona que ofrecen préstamos y asistencia técnica a los nuevos empresarios, ayudando a encaminar a miles de familias hacia la autosuficiencia económica.

Estas son sólo algunas de las muchas iniciativas que creo necesarias para llevar los beneficios de la oportunidad, la promesa de la prosperidad, y el orgullo de la ciudadanía a toda persona que llame a Miami su hogar.

Ralph Rosado es el director ejecutivo de la Coalición de Desarrollo de la Comunidad de Florida del Sur (South Florida Community Development Coalition) y candidato a la Comisión de la Ciudad de Miami – Distrito 4. Rosado es también miembro de la Cámara de Comercio de la Gran Miami (the Greater Miami Chamber of Commerce) y del Nuevo Grupo de Líderes del Beacon Council (New Leaders Task Force).

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