Como muchos nativos de Miami, yo crecí jugando en los parques de la ciudad. Jugando pelota, en las barras, frisbee – lo que fuera, yo jugué de todo. Uno de mis parques favoritos era el Douglas Park en la 37 avenida, y uno de los mejores parques al aire libre y de más diversión para todas las edades. Todavía vivo cerca, y como padre ahora, yo disfrutaba llevando a mi hija e hijos después de la escuela y en los fines de semana.

 

Pero en Noviembre del 2013, el parque fue cerrado indefinidamente después de ser inspeccionado y encontraron que este parque y otros seis parques de la ciudad contenían altos niveles de toxinas en el terreno, casi siempre un remanente de haber sido antes un sitio de basura. El condado explico que la ciudad no podía abrir los parques de nuevo sin un plan de limpieza de contaminación aprobado por la agencia reguladora del medio ambiente, el Department of Environmental Resources Management (DERM).

 

Mis hijos preguntaban casi todas las semanas por el parque. “¿Papi, cuando podremos ir a jugar allí otra vez?” – esa era la pregunta constante cada vez que pasábamos por Douglas Road. Frustrado por mi inhabilidad de poder darles una respuesta razonable, yo investigue un poco para buscar una explicación de lo que estaba pasando. Uno por uno, los otros parques que habían sido cerrados fueron limpiados y abiertos de nuevo, pero no el parque de Douglas.

 

El pequeño edificio de actividades comunitarias en el parque, sin ventanas – tipo bunker – fue pintado con “grafiti” con un letrero que decía, “Arreglen mi parque.” El grafiti se mantuvo en el edificio, a plena vista de miles de automóviles que pasaban por el parque cada día, por varios meses. ¿Lo que le puso la tapa al pomo? La ciudad paro de cortar la yerba del parque, la cual creció varios pies de altura, con yerbas malas saliendo a través de la cerca, y molestando a las familias locales, incluyendo la mía.

 

Decepcionado por la inexplicable demora de varios años, a mediados de Diciembre yo decidí de tomar esto en mis manos. Contacte un grupo de vecinos del área que yo sabía que estaban disgustados como yo. Nos dimos cuenta que la próxima reunión de la comisión – la ultima del mes – iba a ser en unos días. Esa noche preparamos un folleto y fuimos puerta por puerta en las calles alrededor del parque, instando a los vecinos que nos acompañaran a protestar en City Hall. Nadie sabía que estaba pasando con el Parque Douglas, y no fue difícil encontrar personas que estuvieran tan frustradas como yo.

 

Una señora explico que ella estaba luchando para vender su casa – la cual tendía que vender para poder mudarse fuera del estado para ir a cuidar a su madre – pues no podía conseguir compradores porque el parque contaminado y abandonado estaba cerca. Otras personas temían a la actividad de drogas que ellos sospechaban estaba ocurriendo en el parque oscuro, porque las luces del parque se rompieron o no las encendieron mas después que cerraron el parque. Varias personas estaban preocupadas porque tres restaurantes del área – incluyendo uno de pizza y uno de helados – negocios por largo tiempo del vecindario cerraron debido que el tráfico de personas caminando por el parque disminuyo.

 

Unos días después, 60 personas nos reunimos en frente al Miami City Hall, usando camisetas que decían “Todo lo que queremos por Navidad es nuestro parque.” La televisión nos entrevisto. El nuevo comisionado Ken Russell – el cual su distrito incluye el parque – nos ayudo a conseguir la oportunidad que yo pudiera hablar en el podio mientras que mis vecinos llenaban la Cámara de la Comisión. Nuestra presencia tomo a todos por sorpresa, y los oficiales de la ciudad se disculparon por la negligencia del parque por dos años, explicando que ellos estaban en un impass con DERM sobre una estrategia adecuada para remediar el problema.

 

El efecto fue inmediato. La próxima noche, la yerba fue cortada, el grafiti fue pintado, y las luces fueron arregladas. En unos días la ciudad y el condado llegaron a un acuerdo de cómo resolver el problema de la contaminación; se iba a hacer a través de una combinación de sacar el suelo, cubrir las áreas contaminadas con unas cubiertas especiales, y agregando uno o dos pies de tierra limpia para prevenir la exposición. Y en unas semanas una firma de arquitectos fue contratada para re-diseñar el parque, incluyendo un nuevo, y verdadero centro comunitario en lugar del dilapidado “bunker”.

 

De acuerdo con la ciudad, la reconstrucción del parque se espera que comenzara en Abril, con una fecha estimada de terminación para Diciembre del 2016. Yo espero poder estar en la inauguración, con mis niños traviesos y un grupo de mis vecinos pacientes y trabajadores – los cuales dijeron basta ya – ¡arreglen nuestro parque!

 

El gobierno local tiene la responsabilidad de proporcionar a sus residentes servicios de calidad a cambio de sus impuestos costosos. Los residentes nunca deben de vacilar en hablar cuando el gobierno no les está sirviendo bien; nunca deben vacilar a hacer preguntas incomodas para sus líderes locales.

 

Yo estoy muy contento de haber servido de portavoz con este tema. Busque la persona en su vecindario que pueda defender su causa o – mejor todavía – sea esa persona, esa voz para los que no tienen voz. Reclute a sus vecinos y llévelos a city hall para enfrentar los problemas que afectan su vida diaria – el tráfico, el crimen, servicios sociales a los pobres, lo que sea. Ínstelos a hablar cuando y donde sea necesario. Su vecindario se mejorara por todo lo que hagan.

 

Your View es una serie de artículos sobre opinión de miembros de la comunidad de The New Tropic. Para compartir sus ideas, metas, y trabajo sobre la ciudad de Miami con la comunidad en una pieza de Your View, por favor envíelo aquí.

 

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